Preguntas

Lo que nos preguntan

La regla, el suelo, sus datos, jugar sin conexión. Si su pregunta no está aquí, la página «Cómo funciona» seguramente la responde.

¿Hace falta saber jugar al sudoku?

No, pero hay que saber leer una cuadrícula. Nunca escribe una cifra: tiene que ver cuáles siguen siendo necesarias. Con una o dos partidas se le coge el aire, y el tutorial del juego cabe en tres pantallas.

¿Por qué diecisiete y no cero?

Porque está demostrado: no existe ningún sudoku 9×9 de dieciséis pistas con solución única, y sí los hay de diecisiete. Es un resultado sobre el sudoku, no un límite del juego. En la práctica, casi ninguna cuadrícula baja tanto.

¿Se puede perder?

No. Nada termina la partida: una casilla sellada baja el techo al que aún puede llegar, pero su puntuación no baja nunca y puede seguir cuanto quiera. El único final es el que usted decide al guardar.

¿El juego hace trampas a mi favor?

No. El veredicto de una retirada es el resultado de contar soluciones, no de un mando de dificultad. Una cuadrícula fácil y una difícil salen del mismo código; lo que las separa es la cuadrícula, no una decisión tomada sobre usted.

¿Qué ven los demás cuando comparto un resultado?

Una puntuación, un suelo y una serie de cuadrados que cuenta el orden de sus jugadas, nunca su posición. El patrón de casillas vaciadas es la solución del problema: compartirlo sería regalar la respuesta a quien no ha jugado. El compartir es cronológico por construcción, y un test del juego lo demuestra en vez de prometerlo.

¿Hace falta una cuenta? ¿Conexión?

Ninguna de las dos. El juego no hace ninguna petición de red, ni siquiera en el primer arranque: el motor y las tipografías se sirven con la página. Funciona en modo avión, y sus partidas se quedan en su dispositivo.

¿Hay publicidad o compras?

Ni lo uno ni lo otro, ni nada que lleve a ello: sin analítica, sin rastreadores, sin cuenta que crear. El sitio que está leyendo tampoco carga nada de otro servidor.

¿En qué funciona?

En un navegador, primero en el teléfono, en vertical. Puede instalarlo desde el navegador si quiere, y se juega igual de bien sin instalarlo.

¿Por qué las pistas tienen tan poco contraste?

Porque una pista es materia, no información que haya que leer deprisa. El único color del juego es el que sale de las casillas que ha abierto: cuanto más vacía, más se ilumina la cuadrícula. La puntuación se ve antes de leerse.

¿Todo el mundo tiene la misma cuadrícula del día?

Sí, y sin que nadie la reparta. El juego lleva su propio generador de números, escrito para dar exactamente los mismos resultados en todas las plataformas y en todas las versiones. La fecha basta para recuperar la cuadrícula.

Hay una cuadrícula esperando

Quite uno y vea si pasa la luz.

El juego se abre en el navegador. No hay nada que instalar ni nada que crear.